
Prioridades empresariales 2026: liderar el talento en un contexto de cambio estructural
Las organizaciones afrontan un momento de transformación profunda. A las tensiones geopolíticas se suma una aceleración tecnológica sin precedentes, un entorno económico más exigente y una revisión creciente de la relación entre las personas y el trabajo. En este contexto, la pregunta ya no es solo qué prioridades empresariales 2026 deben estar en la agenda empresarial, sino cómo se lidera el talento para sostenerlas.
Con esta mirada, nuestro programa de febrero en Foro de los Recursos Humanos ha estado dedicado a analizar las prioridades empresariales que marcarán la agenda en 2026, desde la perspectiva de Fundación Máshumano y con un enfoque estratégico y humanista del liderazgo y del trabajo.
La conversación ha sido conducida por el equipo directivo de la Fundación —Beatriz Sánchez Guitián y Tomás Pereda— y se ha enriquecido con la participación de Santiago García, cofundador de Future for Work Institute y miembro de nuestro Círculo de Ideación.
La visión de nuestro Patronato como punto de partida
El programa ha tomado como base las reflexiones de las voces expertas de nuestro Patronato, integrado por perfiles con una amplia trayectoria en economía, empresa, liderazgo, salud, tecnología y gestión de personas.
A lo largo de nuestro espacio de radio hemos escuchado las visiones de Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico y Financiero de BBVA Research; Plácido Fajardo, socio director de Leaderland; Manuel Pimentel, exministro de Trabajo y editor de Almuzara Libros; Laura González-Molero, presidenta de DKV y APD; Álex Pallete, CSO y fundador de la consultora Picnic; Ana Argelich, presidenta y directora general de MSD España; e Íñigo Sagardoy, presidente de Fundación Máshumano. Sus aportaciones han coincidido en señalar la complejidad del momento actual y, al mismo tiempo, la oportunidad de repensar el modelo de empresa y de liderazgo desde criterios más humanos, sostenibles y coherentes con la realidad social.
Incertidumbre, resiliencia y lectura del contexto
Uno de los mensajes transversales del programa ha sido la necesidad de entender el contexto antes de actuar. Desde Fundación Máshumano hemos insistido en la importancia de ayudar a las organizaciones a poner foco, comprender qué está ocurriendo tanto en su entorno interno como externo y tomar decisiones con sentido en un escenario de cambios simultáneos.
En este sentido, Beatriz Sánchez Guitián ha subrayado que “la sostenibilidad social y humana es una tendencia clave para este año en lo que tiene que ver con el talento, el liderazgo y el cuidado de la persona”, recordando además que “los retos son muchos, pero es necesario afrontarlos con prudencia y, al mismo tiempo, con una mirada positiva y de crecimiento”.
En este marco, se ha puesto de relieve que la resiliencia se está convirtiendo en una competencia esencial para las organizaciones. Como ha señalado Tomás Pereda, “en un momento convulso en lo geopolítico y geoeconómico, para las organizaciones y para el talento, la resiliencia —entendida como capacidad de adaptación, agilidad y seguridad psicológica— va a ser clave”.
Liderazgo y talento como eje estratégico
Una de las conclusiones más claras del programa es que, en 2026, liderazgo y talento forman parte de un mismo eje estratégico. No pueden abordarse como dimensiones separadas, porque el talento solo se activa y se sostiene si el liderazgo crea las condiciones para ello.
Desde Fundación Máshumano hemos defendido que el talento no puede entenderse únicamente en términos de atracción o retención, sino como una responsabilidad continua del liderazgo. En palabras de Tomás Pereda, “estamos en un cambio de era, donde la pregunta que nos hacíamos en las últimas décadas —qué podemos hacer— se ha convertido en otra muy distinta: qué debemos hacer”.
Como ha explicado, durante años hemos sido entrenados para responder a la primera pregunta desde capacidades técnicas, procesos y desarrollo, pero no con la misma profundidad a la segunda, “donde entran en juego saberes como la ética y el pensamiento crítico, que debemos aprender —o recuperar— porque ahí está uno de los grandes retos de este momento”.
Diversidad generacional y riesgos psicosociales
Este eje liderazgo–talento se ve tensionado por retos internos que han ocupado una parte relevante de la conversación. Entre ellos, la diversidad generacional, que desde Fundación Máshumano hemos señalado como un auténtico capital ético y social para las organizaciones. Bien gestionada, permite combinar experiencia, nuevas miradas y capacidades complementarias, y construir equipos más sólidos y resilientes.
Junto a ello, el programa ha abordado con preocupación los riesgos psicosociales, el aumento del absentismo y el impacto de la salud mental en el entorno laboral. En este contexto, Santiago García ha apuntado la necesidad de repensar el contrato psicológico entre personas y organizaciones, señalando que “las tasas de absentismo se han convertido en una de las métricas que más preocupan a los responsables de personas, junto con la incidencia de los trastornos de salud mental y la desafección de las personas respecto a las organizaciones”.
Como ha añadido, se trata de cuestiones presentes desde hace tiempo, pero que “preocupan todavía más en un contexto de tensión, transformación e incertidumbre como el actual”.
Productividad, tecnología y el reto del equilibrio
La conversación también ha puesto el foco en la productividad, identificada como una condición necesaria para sostener la competitividad en un entorno económico y demográfico exigente.
Desde la mirada del futuro del trabajo, Santiago García ha advertido que “la productividad es necesaria, pero no puede buscarse a cualquier precio; a veces productividad y resiliencia se contradicen y es necesario buscar el equilibrio”. Este equilibrio depende, en gran medida, de cómo se lidera y de cómo se integra la tecnología en los procesos y en la cultura organizativa.
En relación con la inteligencia artificial, la conversación ha girado en torno a su uso como herramienta para aumentar capacidades humanas, siempre que esté acompañada de pensamiento crítico y liderazgo ético para que esté realmente al servicio de las personas.
Colaboración, regulación y una nueva mirada sobre el éxito
Hemos cerrado el programa ampliando la mirada hacia la colaboración público-privada y los marcos normativos, como factores que también condicionan la agenda empresarial.
Por un lado, hemos destacado que muchos de los grandes retos actuales —sociales, sanitarios, medioambientales o demográficos— no pueden abordarse desde una sola organización. La colaboración entre empresas, administraciones públicas y sociedad civil se presenta como una condición necesaria para generar impacto real y sostenible.
Asimismo, se ha puesto sobre la mesa cómo los marcos normativos también pueden impactar en el día a día de las organizaciones, influyendo en la organización del trabajo, la gestión del talento y la toma de decisiones empresariales. En este contexto, se ha abordado de manera específica la transposición de la Directiva de transparencia retributiva, que introduce nuevas exigencias en materia de equidad salarial y plantea la necesidad de revisar procesos, prácticas y criterios de gestión interna.
Por último, el programa ha destacado una reflexión compartida sobre cómo medir el éxito en las organizaciones. Como ha señalado Beatriz Sánchez Guitián, “hasta ahora hemos medido el éxito en términos de productividad, competitividad, beneficio o velocidad, pero es necesario introducir nuevos indicadores, como la calidad de las relaciones, la sostenibilidad social y el impacto real que generan las organizaciones”.
Más que un año de respuestas cerradas, 2026 se perfila como un año de preguntas importantes: qué decisiones tomar, cómo liderarlas y desde qué valores. Porque, como se ha puesto de manifiesto a lo largo de nuestro espacio radiofónico mensual, el verdadero reto no está solo en adaptarse al cambio, sino en cómo se acompaña a las personas y a las organizaciones en ese proceso, dotándolo de sentido, coherencia y cuidado. Una reflexión que conecta directamente con el propósito de Fundación Máshumano: promover, junto a las organizaciones, el crecimiento de las personas para que el trabajo contribuya a dar sentido a la vida.