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Participantes del programa de radio dedicado a Impulso Joven Emprende en el estudio de Capital Radio

Impulso Joven Emprende: cómo acompañar a los jóvenes en la construcción de su futuro profesional

Construir un futuro profesional exige algo más que adquirir conocimientos. Para muchos jóvenes, especialmente para quienes se encuentran fuera del sistema educativo y del mercado laboral, el reto pasa también por descubrir sus capacidades, conocer las oportunidades que existen, recuperar la confianza y contar con apoyo para empezar a avanzar.

Sobre estas cuestiones hemos hablado en nuestro espacio de radio de noviembre en Foro Recursos Humanos, en Capital Radio, dedicado a Impulso Joven Emprende, el programa que desarrollamos desde Fundación Máshumano en Málaga y Sevilla para acercar el emprendimiento y el autoempleo a jóvenes de entre 16 y 30 años como posibles opciones de desarrollo profesional.

Impulso Joven Emprende está cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), a través del Programa de Empleo Juvenil. Fundación Iberdrola España se suma, además, a la iniciativa como entidad colaboradora y estuvo representada en nuestro espacio de radio por Teresa Rodríguez de Tembleque, responsable de Formación e Investigación y Acción Social.

Por parte de Fundación Máshumano participaron Tomás Pereda, subdirector general, y Ana Purificación Rodríguez, directora académica y de proyectos. También pudimos escuchar las voces de Sabrina y Kira, dos de las jóvenes que están participando en el programa en Málaga, y conocer de primera mano qué está suponiendo para ellas esta experiencia.

El valor de las alianzas para hacer crecer a las personas

Impulso Joven Emprende conecta directamente con nuestro propósito como Fundación: promover, junto a las organizaciones, el crecimiento de las personas para que el trabajo contribuya a dar sentido a la vida.

Trabajar en alianza forma parte de nuestra manera de abordar los retos sociales. Así, el apoyo de Fundación Iberdrola España nos permite sumar capacidades, experiencia y compromiso para generar más oportunidades.

Teresa Rodríguez de Tembleque explicó que el interés de la Fundación se centró, en primer lugar, en las personas a las que se dirige la iniciativa: jóvenes que actualmente no estudian ni trabajan y que pueden afrontar mayores dificultades para acceder al mercado laboral.

También destacó la metodología del programa, basada en retos y proyectos reales, una formación eminentemente práctica y un acompañamiento cercano. El tercer elemento fue la experiencia de Fundación Máshumano trabajando con talento joven y conectando el ámbito social con el empresarial, algo especialmente relevante cuando se busca favorecer oportunidades profesionales reales.

Teresa señaló, además, que la formación y la inserción laboral ocupan un lugar importante dentro de la acción social de Fundación Iberdrola España y que este programa incorpora una perspectiva complementaria: “Impulso Joven Emprende nos aporta una variable nueva, que es la mirada del emprendimiento.”

La colaboración nace así de una visión compartida: la formación, el acompañamiento y la creación de oportunidades pueden ayudar a que los jóvenes ganen autonomía y dispongan de más recursos para construir su futuro profesional.

¿Qué dificulta hoy que muchos jóvenes puedan iniciar su trayectoria profesional?

Durante la conversación se identificaron tres barreras especialmente importantes: la falta de experiencia, la falta de orientación y la falta de confianza.

Ana Purificación Rodríguez explicó que la falta de experiencia puede convertirse en un círculo difícil de romper: para acceder a un puesto se exige haber trabajado previamente, pero sin una primera oportunidad resulta imposible adquirir esa experiencia.

A ello se suma la desorientación. Muchos jóvenes no conocen suficientemente las posibilidades que ofrece el mercado laboral, qué competencias necesitan desarrollar, qué buscan las empresas o hacia dónde podrían dirigir su trayectoria.

En cuanto a la confianza, después de recibir varios “no” o de permanecer alejados durante un tiempo del empleo y de la formación, algunos jóvenes terminan interiorizando la idea de que tienen poco que aportar. Esto puede generar frustración y dificultar que desarrollen una estrategia para avanzar.

Teresa Rodríguez de Tembleque añadió que muchos jóvenes parten sin una red de apoyo, sin referentes y, en ocasiones, sin el mismo margen que otras personas para equivocarse y volver a intentarlo:

“No es que no tenga capacidad, sino que no se lo cree […] y es muy importante también tener a alguien que te diga que tú eres capaz.”

El reto, por tanto, no consiste únicamente en ofrecer contenidos formativos. También implica generar un entorno en el que cada joven pueda reconocer sus capacidades, recuperar la confianza y empezar a imaginar posibilidades que quizá hasta ese momento no había contemplado.

Emprender no significa necesariamente crear una empresa

Uno de los planteamientos centrales de Impulso Joven Emprende es presentar el emprendimiento y el autoempleo como opciones profesionales, no como una obligación ni como caminos reservados únicamente a quienes quieren crear una gran empresa.

Tomás Pereda señaló que el mercado laboral está evolucionando y que, junto al empleo tradicional, aparecen cada vez más formas de trabajar por proyectos, por cuenta propia o prestando servicios a otras personas y organizaciones.

En sus palabras, podemos encontrarnos ante un futuro con “menos empleo, pero más trabajo”: menos trayectorias lineales basadas únicamente en que una empresa ofrezca un puesto estable, pero más posibilidades de generar actividad profesional a partir de las capacidades, los conocimientos y los servicios que cada persona puede aportar.

Ana Purificación Rodríguez reforzó esta visión al explicar que emprender también significa tener iniciativa, identificar oportunidades, atreverse a dar un primer paso, ser creativo, colaborar y aprender a convertir una idea en algo concreto.

Estas competencias pueden servir para desarrollar una actividad por cuenta propia, pero también son cada vez más valiosas dentro de las empresas, donde se necesitan profesionales capaces de detectar oportunidades, proponer soluciones y adaptarse a escenarios cambiantes.

Teresa habló en este sentido de la importancia de desarrollar una auténtica actitud emprendedora: “Esta actitud va a ser cada vez más necesaria en el mundo profesional. Los conocimientos cambian continuamente y tienes que tener la capacidad también de reinventarte a ti mismo.”

Detectar problemas, buscar soluciones, perseverar cuando aparecen dificultades y aprender a adaptarse son capacidades útiles para emprender, para trabajar en una organización y para desenvolverse en un entorno profesional en constante transformación.

Por eso, en Impulso Joven Emprende trabajamos el emprendimiento desde una escala accesible y cercana. Como explicó Ana Purificación, se trata muchas veces de “emprender en pequeñito”: comenzar como profesional autónomo, ofrecer un servicio, conseguir los primeros clientes y comprobar, paso a paso, que una idea puede convertirse en una opción profesional viable.

Aprender haciendo

Impulso Joven Emprende propone una formación eminentemente práctica en la que los participantes trabajan sobre sus propias ideas o parten de problemas reales de su entorno para detectar necesidades, investigar, identificar posibles usuarios o clientes y plantear soluciones.

A lo largo del itinerario se incorporan herramientas relacionadas con inteligencia artificial, marketing digital, redes sociales, comunicación y metodologías como design thinking, siempre desde su aplicación a un reto o proyecto concreto.

Para Teresa Rodríguez de Tembleque, ahí reside uno de los elementos diferenciales del programa: “Aporta algo que la teoría sola no da, que es la experiencia de hacer.”

Teresa explicó que trabajar sobre un reto real, diseñar una solución y tratar de llevarla a la práctica permite aprender de una forma diferente a la que ofrece una formación exclusivamente teórica. Los jóvenes no se limitan a recibir información: tienen que observar, preguntar, comparar alternativas, tomar decisiones y trabajar con otras personas.

Ana Purificación añadió que, desde el primer día, los participantes investigan problemas de su entorno, analizan a quién afectan, buscan posibles soluciones y aprenden a elegir entre diferentes alternativas. Mientras avanzan en sus proyectos, desarrollan también creatividad, comunicación, pensamiento crítico, iniciativa, capacidad para tomar decisiones y trabajo en equipo.

Acompañar para que cada joven avance desde su punto de partida

Otro de los temas centrales de la conversación fue la importancia del acompañamiento para que los jóvenes no se sientan solos durante su proceso de aprendizaje.

Un docente, un mentor o una persona de referencia puede ayudar a identificar capacidades que el propio joven todavía no reconoce, desbloquear miedos y convertir una habilidad en una posible oportunidad profesional.

Ana Purificación explicó que Impulso Joven Emprende incorpora orientación y acompañamiento específico para ayudar a los participantes a descubrir sus fortalezas, tomar decisiones y ganar autonomía. El propósito no es marcarles el camino, sino facilitar que sean ellos quienes lo vayan construyendo.

Esta forma de trabajar enlaza con la igualdad de oportunidades y con la visión de Fundación Iberdrola España. Teresa lo resumió así:

“Igualdad de oportunidades no es dar a todos lo mismo, sino justo lo contrario: dar a cada uno lo que necesita para llegar a la misma línea de salida.”

Por eso, señaló, son especialmente valiosos los programas que se adaptan a las circunstancias de cada joven, ofrecen un acompañamiento personalizado y no reducen la intervención a unas horas de formación.

La voz de quienes ya están viviendo el programa

Durante el programa también pudimos escuchar a dos de sus verdaderas protagonistas: Sabrina y Kira, alumnas de una de las ediciones de Málaga.

Sabrina explicó que llegó al programa con ganas de cambiar su situación, sentirse comprendida y encontrar un rumbo diferente. Entre lo que más valora destacó la calidad del profesorado, el apoyo recibido y la posibilidad de descubrir otras alternativas: “Me he sentido muy motivada y con muchísimas ganas de seguir para adelante con un proyecto real nuestro.”

Su recomendación a otros jóvenes fue directa: apuntarse, porque el programa ayuda a cambiar la forma de pensar y a contemplar posibilidades que antes quizá no se veían.

Kira se acercó inicialmente con interés por el emprendimiento, pero durante la formación ha conseguido aclarar mejor su dirección profesional: “Me han ayudado muchísimo a encontrar mi foco en mi carrera profesional.”

También destacó que el programa no solo le está aportando conocimientos técnicos, sino apoyo para gestionar la frustración y afrontar de otra manera el proceso de emprendimiento. Su mensaje para otros jóvenes fue igualmente claro: participar puede ayudarles a “abrir los ojos” a nuevas posibilidades.

Abrir la mirada a nuevas posibilidades profesionales

Acompañar a un joven no significa decidir por él cuál debe ser su camino. Significa, como expresó Tomás Pereda, ayudarle a “descorrer cortinas”, proporcionarle herramientas, mostrarle alternativas y generar un espacio en el que pueda probar, equivocarse, aprender y tomar sus propias decisiones.

Cuando una persona descubre opciones que hasta ese momento no conocía, cambia también la forma en la que imagina su propio futuro. Empieza a ver que existen actividades, proyectos y formas de ganarse la vida de las que también puede formar parte.

Ese es el propósito de Impulso Joven Emprende: ayudar a que cada participante identifique sus fortalezas, desarrolle nuevas competencias, recupere la confianza y reconozca que existen diferentes maneras de construir una trayectoria profesional.

Más información sobre Impulso Joven Emprende:
impulsojovenemprende.mashumano.org