El reto del re-engagement tras un año del estado de alarma

Desde Fundación máshumano, hemos participado en un nuevo encuentro de los Kreab Labs Personas, una iniciativa para impulsar el intercambio de ideas y experiencias en un entorno abierto y dialogante, para conformar un foro inspirador que ayude a los participantes a liderar la adaptación a los nuevos paradigmas en sus entornos profesionales.

La influencia de la pandemia en las nuevas formas de trabajo ha condicionado el nivel de productividad y compromiso de las personas. Pero en el nuevo contexto, se hace necesario desarrollar nuevas estrategias para generar una mayor propuesta de valor, vinculación y compromiso del empleado.

¿Qué cambios están impactando en unos empleados cada vez más fatigados y con nuevas necesidades? ¿Qué papel juega la comunicación en la cohesión de los equipos, en el actual marco de incertidumbre?

Sobre ello, se debatió en este nuevo lab donde participaron Elena de la Mata,  directora de Comunicación Interna de Kreab, junto con Mar Garre, de Línea Directa Aseguradora, Patricia Lajara de Camilleri, de Ralph Lauren, Pilar Ramon i Cortasa, de ACCIONA, y Tomás Pereda Riaza, subdirector general de Fundación máshumano, quien moderó el encuentro.

Durante este último año de pandemia, se ha puesto de manifiesto la parte más humana de las organizaciones. Donde hemos visto nuevas formas de trabajo, se ha puesto de relieve la mayor necesidad de humanizar las relaciones personales, por lo que la comunicación ha sido una herramienta crítica en las organizaciones para mantener el vínculo con los empleados. Uno de los aprendizajes en este año es que poner a las personas en el centro y preocuparse por cómo están tiene un impacto directo en su rendimiento, compromiso y bienestar. 

¿Cómo gestionar correctamente la comunicación interna en remoto?

Transmitir un sentimiento de cercanía y acompañamiento, resulta muy importante, en un momento donde trabajamos en entornos híbridos con muchas personas desarrollando su actividad en remoto. El reto está en seguir transmitiendo la cultura y unir a miles de personas que están físicamente separadas. Un reto donde la comunicación adquiere un papel fundamental, y donde se debe involucrar a los líderes, directores y responsables de equipos que son el elemento de conexión indispensable con los empleados. Se hace necesario un nuevo estilo de liderazgo más humano, que ha aflorado con fuerza durante la pandemia, que contempla aspectos emocionales y valores como la sensibilidad, la empatía y la autenticidad.

El bienestar y la salud de los trabajadores es otro de los temas prioritarios en la agenda de las organizaciones, en un momento donde se está acusando el agotamiento y las consecuencias de la fatiga pandémica en los equipos.

También han explicado los esfuerzos que han realizado este año para fomentar el sentimiento de orgullo de pertenencia entre los empleados, cómo han utilizado la comunicación interna como palanca para mantener su compromiso y cómo se constata la efectiva conexión entre la motivación y el propósito.

¿Cuáles son los principales desafíos a futuro de la comunicación interna?

Solo las empresas que entiendan la comunicación como una herramienta estratégica aliada del negocio se van a ver reforzadas en la situación actual. Para ello, la autenticidad, transparencia y empática, parecen ser las claves para que la comunicación interna incida de forma positiva en la experiencia del empleado. En este sentido, se debe abordar el reto de la multicanalidad, la rapidez, volumen de información y la segmentación, tanto de la audiencia como el emisor.

Para Tomás Pereda “El nuevo contexto ha puesto y seguirá poniendo a prueba a las organizaciones no solo en sus capacidades más funcionales y operativas, sino en su parte más humana, relacionada con sus valores y su propósito. Las compañías que logren realizar una correcta gestión de la situación y de sus personas, y que además gestionen la comunicación y relación con sus públicos externos e internos de manera correcta, saldrán reforzadas y serán mejor valoradas. Pero para eso, el liderazgo de las organizaciones debe transformarse y adquirir un nuevo “mindset”, donde la orientación no sea solo a negocio, sino a las personas, generando en ellas impacto positivo y situándolas en el centro de todas las decisiones”. 

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