Amaia Rodríguez, ejemplo de mujer emprendedora

El complicado panorama laboral que ha dejado la pandemia ha animado a muchas mujeres a emprender. De hecho, a pesar de que el perfil emprendedor sigue siendo predominantemente masculino, en cuestión de emprendimiento femenino nos encontramos por encima de la media europea. Según el último informe GEM España encabeza en los últimos años la paridad en el entorno europeo, con 9 mujeres emprendedoras por cada 10 hombres, frente a la media europea de 6 mujeres por cada 10 hombres emprendedores.

Sin embargo, aunque la tasa de emprendimiento en mujeres ha aumentado en los últimos años, este estudio afirma que ellas emprenden más por necesidad, por falta de empleo o de una mejor alternativa profesional, en comparación con los hombres que lo hacen por oportunidad. Y la realidad es que los proyectos derivados de una necesidad y no de una motivación real, parecen menos propensos al éxito. Por otro lado, un informe realizado por EAE Bisiness School, afirma que en 2020 las mujeres percibieron menos oportunidades en su entorno, tuvieron más miedo al fracaso y valoraron menos favorablemente la cultura emprendedora. En este contexto, por tanto, parece que aun debemos vencer barreras como la financiación, la digitalización o la conciliación. Y tratar de promover la presencia de mujeres en sectores tecnológicos, que actualmente es escasa debido a la falta de referentes el frente de startups y la poca formación en carreras STEM. 

Pero, a pesar de que queda mucho camino por recorrer, desde Fundación máshumano, queremos mostrar que el talento femenino sin duda puede derivar en proyectos de emprendimiento viables y de éxito, y que ésta puede ser una opción profesional muy positiva y de gran valor, no solo para las mujeres, sino para la sociedad.

Por eso hoy, en el Día de la mujer emprendedora queremos poner un gran ejemplo de emprendimiento femenino, que esperamos pueda resultar motivador para otras mujeres que quieran explorar esta vía, inspirándose en la valentía, el esfuerzo, la resiliencia y la ilusión, de esta joven emprendedora social.

Se trata de Amaia Rodríguez, fundadora de The Gravity Wave y ganadora del Premio Jóvenes máshumano 2020, en la categoría El Corte Inglés y que también obtuvo el Reconocimiento especial EMPATHÍA a la “Emprendedora social”. Amaia Rodríguez vivió durante dos años en China, lo que le sirvió para conocer muy de cerca cómo el plástico contaminaba las islas remotas del sudeste asiático y de qué forma la inundación de este material afectaba a ríos y zonas naturales. Esta experiencia motivó en ella la necesidad de llevar a cabo un proyecto medioambiental relacionado con la invasión de plástico en mares y océanos. Al volver a España, contagió su preocupación a su hermano Julen.

Y fue así como en 2019, motivada por su preocupación por la sostenibilidad y la protección del medioambiente, Amaia se decidió a dar el paso y dejó su empleo para lanzarse a emprender, junto a su hermano. Desde entonces, trabajan con éxito en un proyecto de emprendimiento social, que genera un impacto positivo en el planeta y en la vida de las personas.

“No lo dudé ni un segundo, me apasiona la sostenibilidad y era un sueño poder emprender este camino de la mano de mi hermano. El emprendimiento es una aventura que recomiendo vivir. Y mi consejo a otras emprendedoras es que lo hagan con valentía, ilusión y junto a personas con las que comparten unos valores y una visión común "

Aquí os dejamos la entrevista completa que le hicimos en máshumanotv

El objetivo de Gravity Wave es limpiar los mares y océanos de plástico y posteriormente reciclarlo y destinarlo para fabricar productos de distintos usos, para minimizar el impacto medioambiental

La problemática del plástico en los ecosistemas marinos es una realidad, está destruyendo hábitats y especies animales al verterse en ellos alrededor de 10.000.000 de toneladas de plástico al año. El mar Mediterráneo es el más contaminado del mundo, lo cual es un drama si tenemos en cuenta que la mayor parte del oxígeno que respiramos se produce en los océanos.

La manara en que trabaja Gravity es a través de un modelo de escuela de pesca sostenible, donde enseñan a pescadores tradicionales en la zona del Mar Mediterráneo a pescar de manera sostenible y a recolectar el plástico del mar para llevarlo a puerto. Ese plástico, que retiran de forma remunerada, se envía a reciclar a Alicante, para transformarlo, en productos de distintos usos, desde productos personalizados para empresas hasta fundas para smartphone con la marca “The Gravity Wave”.

Pero además del caso de Amaia, también quermos compartir otros ejemplos de mujeres emprendedoras que han participado en el Premio de Emprendimiento Social Jóvenes máshumano. Puedes conocerlas a través de ESTE ARTÍCULO. Además, en la Gran Final del Premio que se celebrará el próximo 26 de noviembre, descubriremos otros impactantes casos de emprendimeinto femenino, a través de las finalistas de la edición 2021. Para asistir a este evento, los interesados pueden inscribirse y consultar la agenda AQUÍ

Gracias a todas ellas por su valentía, su compromiso y por dedicar su talento a proyectos con un impacto social tan relevante.

Letra calpe gravity wave

Foto: A través de una alianza con los pescadores de Calpe y su ayuntamiento, Gravity Wave creó estas letras decorativas, fabricadas con 330 kg de plástico 100% reciclado y redes de pesca recuperadas del Mediterráneo.

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