La conciliación laboral, un problema común entre las europeas

 La conciliación entre el ámbito familiar y el laboral ha sido desde siempre algo complicado para la mujer trabajadora.

Desgraciadamente hoy en día el problema persiste en las mujeres europeas, puesto que la desigualdad en el reparto de tareas del hogar hace de la conciliación algo casi imposible.

El sobrecargo de tareas domésticas se une a una desigualdad económica ya que, según cifras del sindicato de UGT, las mujeres continúan cobrando un 23,25% menos que los hombres.

El problema se agrava si hablamos de familias monoparentales, donde todo el peso recae sobre la madre. De hecho, The Adecco Group, a través del su VI Informe #MonoMarentalidad, revela que siete de cada diez mujeres con empleo consideran insuficientes las medidas de conciliación en las empresas.

Ante esta problemática social, el informe considera vital que las empresas ofrezcan beneficios sociales a los colectivos más vulnerables. Algunos ejemplos serían servicios especiales de guardería para madres y padres trabajadores o una disminución del control de horarios de entrada y salida.

Así, la creación de soluciones flexibles conllevaría una mejora en la situación personal y profesional de las mujeres trabajadoras, ofreciéndoles una apertura de oportunidades en el mercado.