Los líderes de las empresas deberán ser humanos antes que jefes

Las empresas hoy en día están empezando a sufrir ciertos cambios, y continuarán sufriéndolos más notablemente en el futuro debido a la entrada de los Millenials y la Generación X a los puestos de trabajo, muchos de ellos en puestos importantes de dirección.

Esta generación tiene una visión y unos valores diferentes a los que se está acostumbrados, ya no se conforman con un cheque a fin de mes y bonificaciones extra, quieren que su puesto de trabajo les aporte algún significado, ser felices y conectar emocionalmente con sus compañeros, como bien explica Harvard Business Review.

"El liderazgo de hoy en día se basa en desaprender conceptos de gestión para volver a aprender a ser humano", según Javier Pladevall, CEO de Volkswagen Audi Retail en España. Por este motivo, muchas personas que trabajan en puestos de alta dirección se están empezando a hacer esta pregunta: ¿cómo se puede crear un liderazgo más humano? Esto es debido a que muchos líderes se consideran personas motivadoras e inspiradoras para el personal que trabaja en la empresa, pero hay encuestas que demuestran que este dato se aleja de la realidad en la mayoría de las ocasiones.

Bob Chapman, CEO de Barry Wehmiller y autor de Everybody Matters, añade que se debe asumir cada decisión directiva como una cuestión personal: ''póngase en la piel de sus empleados e imagine que son familiares o amigos’’, así evitarán verse cegados por el poder y el estatus que conllevan ciertos cargos.

Para Fundación máshumano el bienestar del trabajador y su participación dentro de la toma de decisiones en una empresa son dos factores cada vez más presentes y necesarios, por ello es crucial que empiecen a desarrollarse una cultura centrada en las personas y nuevos modelos de negocio donde el empleado alcance su máximo desarrollo personal y profesional.

Según la revista Forbes, la fórmula para generar confianza y comprensión entre el equipo de trabajo se resume en cumplir lo pactado, ser comunicativo y mostrar transparencia, depositar en ellos credibilidad y valoración de su trabajo y fomentar un ambiente de trabajo distendido en el que impere la unión. Los líderes que entiendan estas necesidades, tienen la clave de la lealtad y el rendimiento de sus empleados. El mayor tesoro de una empresa es un trabajador motivado.

María Sánchez-Arjona, presidenta de la Fundación máshumano, explica que “poner los intereses de las personas en el centro de las organizaciones es lo que realmente humaniza, desarrollando un escenario de trabajo basado en la economía del valor compartido. Con innovación y gestión, podemos trabajar bajo un marco ético que nos permita encontrar sentido y propósito a lo que hacemos, por ello presentar nuevas tendencias en modelos de gestión responsables ya no es una opción sino el futuro”.