El valor social, imprescindible en las empresas para atraer al talento joven

La sostenibilidad es uno de los pilares cada vez más importantes que tienen las empresas. Ya no solo es importante la calidad del producto, sino el impacto social que se tenga en la sociedad y en el mundo. En la encuesta realizada por Shapers Surveys, los trabajadores del futuro consideran primordiales para trabajar en una compañía el salario, el impacto social que tiene la empresa y la conciliación entre vida laboral y personal.

El Índice Dow Jones recoge de manera anual un ranking por temáticas para conocer las empresas más sostenibles a nivel mundial y nacional. Para medirlo, se basa en la transparencia de la empresa, el reto de la igualdad de género y raza, defensa de los Derechos Humanos y protección del medioambiente, entre otros. También mide el pago y cobro de impuestos y asuntos internos relacionados con los CEO y los accionistas

Sin embargo, la sostenibilidad no es solo eso. Donde antes se comprobaba solo la transparencia de una empresa y su ayuda al medioambiente, ahora tiene que mantener coherencia con sus valores éticos: por ejemplo, contratar a trabajadores que no sean corruptos, y aplicar los términos convenientes en caso de que los haya. El valor social de una empresa no representará nada si no existe coherencia entre sus valores éticos y el desarrollo del negocio.

Un ejemplo de sostenibilidad es la empresa SGS. Líder durante cinco años dentro de su área en el ranking de Dow Jones, Paula Ordóñez, Global Head of Corporate Sustaniability asegura que SGS ayuda a crear este entorno de sostenibilidad que buscan los jóvenes talentos, con lo que se consigue atraer a las nuevas generaciones y generar un buen posicionamiento. Un entorno espacioso y abierto, donde nadie destaca por encima de otro y que fomenta el trabajo en equipo y la socialización entre los trabajadores.

A raíz de una buena política de sostenibilidad no se aporta valor social, sino que mejora su imagen de marca. Así pues, se diferenciará de otros productos similares, incrementando su credibilidad en el mercado y haciendo que los clientes se interesen más por este. De este modo, las empresas pueden hacerse más notables no solo en su propio nicho de mercado, sino ampliar nuevos horizontes y aportar una diferencia que atraiga a los nuevos talentos.