Las iniciativas de igualdad se traducen en crecimiento e innovación para las empresas

Invertir en una cultura en igualdad de oportunidades impacta, directa y de forma positiva, en el rendimiento y beneficios para las empresas.

En la actualidad las empresas deben iniciar a ver desde un ángulo distinto las prácticas de igualdad, no solo desde un aspecto normativo o por cumplimiento de la ley, sino también desde la perspectiva que el hecho de promoverlas garantiza su liderazgo dentro de los distintos mercados y significa beneficios para todos sus stakeholders.

Un estudio de la firma Boston Consulting Group BCG de más de 1600 empresas en 8 países examinó la diversidad en puestos directivos para determinar la existencia de una relación estadísticamente significativa entre la diversidad y los resultados de innovación, encontrando que organizaciones que promueven la diversidad son las más innovadoras. En el estudio se midió y evaluó la diversidad en puestos directivos respecto a seis dimensiones: sexo, la edad, origen nacional, trayectoria profesional, antecedentes en la industria y educación.

Asimismo, Fundación máshumano realiza un diagnóstico de la igualdad de oportunidades en la Pyme española, y dentro de las principales recomendaciones que se desarrollaron con el fin de alinear la cultura de la organización e integrar un plan de igualdad como elemento fundamental y estratégico en las organizaciones son:

  • Formalizar los procesos de promoción interna con la correcta descripción de aptitudes y actitudes requeridas para cada puesto, con el fin de evitar discriminaciones, facilitando procesos de formación que apoyen la promoción interna.
  • Reforzar dentro de la cultura de la empresa que las políticas de conciliación son una demanda colectiva no asociada al género. Hombres y mujeres demandan su tiempo personal sin que sea “exclusividad” de las mujeres las responsabilidades familiares, lo que permite que se promuevan estas políticas en todos los niveles de la organización y la dirección pueda plantearse otros modelos de gestión más flexibles y basados en la productividad individual.
  • Creación de un equipo multidisciplinar (idealmente integrado por personas de distintos departamentos y niveles jerárquicos, el equipo de RRHH y un representante de la dirección) para el diseño de un plan formal de conciliación y flexibilidad horaria orientado a una mayor motivación del personal en el ámbito de la mejora de la calidad de vida, velando siempre por mantener los niveles de productividad y los compromisos de rendimiento.
  • Acompañar todas las iniciativas y acciones en favor de la igualdad de oportunidades con una estrategia y acciones de comunicación, necesarias para hacer llegar a toda la plantilla las medidas y políticas existentes y futuras sobre temas como condiciones laborales, políticas o medidas de conciliación, procesos de formación, procesos de selección y promoción, entre otros.
  • Es ideal crear una campaña de comunicación de forma específica sobre los temas como igualdad de oportunidades, diversidad, conciliación y flexibilidad con el fin de alinear la cultura de la organización a los mismos y se cree un dialogo abierto en el ambiente laboral que permita incorporar las mejores prácticas.

El tema es aún más relevante y una oportunidad a explotar, ante la globalización y avance de la tecnología, en donde cada vez más las empresas operan en distintos países, y para atraer el mejor talento de los distintos mercados, es fundamental contar con una cultura que incentiva la igualdad de oportunidades a todos los niveles.

La diversidad representa una oportunidad tangible y una palanca para promover el crecimiento para la mayoría de las empresas.

La relación directa que existe entre un ambiente laboral en igualdad de oportunidades, la innovación y el rendimiento de las empresas, ha generado que cada vez más empresas se sumen a incorporar prácticas que impulsan una cultura inclusiva y de igualdad respecto a el acceso a los distintos puestos de trabajo y equidad de remuneración para personas con distintos antecedentes. En definitiva, son prácticas que resultan en beneficio para las personas, las empresas y aún más importante contribuyen al desarrollo del tejido empresarial y la sociedad.